Armamos el plan de fertilización a partir del análisis de suelo, de agua y del foliar cuando el cultivo lo amerita, con dosis por hectárea y calendario por etapa fenológica.
El agua de riego es la parte que más se ignora y la que más manda: un agua con exceso de sales o de bicarbonatos cambia por completo qué fuente de fertilizante conviene usar. Por eso siempre entra al análisis.
El plan se entrega con el costo estimado de insumos, y tú compras donde quieras. No cobramos comisión de ninguna marca ni distribuidor.